Dinámica litoral y dunas

Las playas de Sant Pere Pescador forman parte de una extensa barra litoral cuyo borde interior coincidía antiguamente con la zona de unión y desembocadura de distintos brazos fluviales del Ter y el Fluvià. De aquel paisaje todavía se conservan retazos de zonas húmedas, depresiones y antiguos espacios inundables que ayudan a explicar la singularidad de este tramo de costa.La dinámica de la arena está fuertemente condicionada por el viento.

Predominan los vientos de componente norte, especialmente la Tramuntana, aunque también intervienen los vientos térmicos, tan apreciados por quienes practican kitesurf y windsurf, y episodios de viento de componente sur.

Cuando se produce una tramontanada intensa y prolongada durante más de un día, pueden movilizarse grandes cantidades de arena seca y formarse dunas transversales que son espectaculares. Si posteriormente cambian las direcciones del viento, estas dunas pueden evolucionar hacia formas más complejas, de aspecto barjanoide.

Este paisaje, sin embargo, es extremadamente dinámico. Un temporal de invierno suficientemente intenso puede erosionar o incluso arrasar por completo el sistema dunar formado durante los meses anteriores. La arena removilizada por el oleaje vuelve a depositarse sobre la playa y, cuando se seca, queda nuevamente expuesta a la acción de la Tramuntana. Así se reinicia el ciclo de transporte, acumulación y formación de nuevas dunas.

Esta alternancia entre viento, oleaje, humedad y arena genera un sistema de dunas efímeras, en constante transformación. Es precisamente esta movilidad, capaz de construir y borrar el paisaje en pocas semanas, la que convierte a las playas de Sant Pere Pescador en un entorno litoral especialmente singular.